Y si me vestís vos ?

Se levanto, me miro a los ojos, con su mirada fija se acerco a mi oído y me dijo, “y si me vestís vos?”, me enamore. Como no me iba a enamorar. Quien volvería a decirme algo así ? me aferre como se aferra el oxido. Nos fundimos en un suspiro y comencé a vestirla.
Primero le dije si podía atarle el pelo, me gusta como le queda el pelo atado, le pregunte si tenia esas hebillas de metal para el pelo las “invisibles” y me dio una caja llena de todos colores, tamaños, millones de hebillitas. Le ate el pelo.
No la maquille, me gusta así tal cual es. Me saque un collar, tengo varios collares, le puse el que mas me gustaba a mi, pero le dije que se lo prestaba y que solo lo iba a usar mientras este yo.
Levante el corpiño que estaba en el piso, y se lo prendí. Luego le puse la camiseta blanca, entre a su ropero –es un mundo- y busque una camisa negra que tenia, no hay nada más lindo que una mujer en camisa.
La bombacha blanca, que lucia espléndida, que hermosas curvas, dios santo. Y una pollera de esas polleras sueltas, estilo hindú, color azul oscuro.
Solo me faltaban los zapatitos, unos zapatitos sin taco, como unas especies de alpargatas.
Y acá es cuando llore. Cuando tenía los zapatos en mis manos. Pensé miles de cosas. Sentí como las paredes se cerraban, la falta de aire, el no poder hablar y ella se asusto, es que ella no me amaba y el amor es así.
Mientras le ponía un zapatito, en su pie pequeño, suave, cuidado, intente explicarle, por que no pude contener esas lágrimas, es que si te pongo los dos zapatos, vos te vas a ir, entonces me cuesta dejarte ir, no puedo hacerlo, entonces ahí es cuando le puse un solo zapato y el otro, el otro lo guarde y me escape.
Corrí dos cuadras, aunque para mi eran como diez kilómetros. Cuando frene, apoye mis manos en mis rodillas, descansé, tome aire, suspire y decidí volver al departamento a dejarle su zapato. Me di cuenta que no podía ser tan estúpido realmente. Por que me iba a poner mal, si al fin y al cabo ella no sabía que yo la amaba, si yo jamás le di una señal, si no soy nada en su vida, por que ponerme mal, por que exigirle algo.
Que podría reclamarle, por que enojarme, por que llorar, por que no disfrutar del momento y dejar de pensar en el mañana, por que no puedo aplicar los consejos que doy, por que sentía esas cosas, me pregunte muchas cosas en el recorrido de vuelta, decidido toque el timbre.
“Soy yo” le dije a un cuadrado de metal y me abrió haciendo sonar un timbre en la puerta, me sentí el más estúpido de todos, siempre volvía a pedir perdón, siempre actuaba mal, siempre hago todo mal, eso realmente me deprimía. Abrí la puerta con el zapato en la mano, me di vuelta para cerrar y cuando me volví ahí estaba ella, me miro a los ojos, con su mirada fija se acerco a mi oído y me dijo, “y si me vestís vos?”, cayo el zapato.
En realidad al caer el zapato, se cayo todo mi ser, se derrumbo la habitación, nuevamente todo lo que pensé y todo lo que pensaba hacer, se esfumo, otra puñalada más a mi corazón, no se cuanto tiempo mas soportara.
Si en algún momento de tu vida alguien te dice que lo vistas, no le pongas los dos zapatos ni tampoco te escapes, solo confesale que lo amas.

2 comentarios to “Y si me vestís vos ?”

  1. ircopcito Says:

    😥
    Pucha digo, me emocioné…
    Cada día te estás superando, creo que el by-pass sin net te hizo bien🙂

    Aioz.-

  2. moscarey Says:

    @Ircopcito: :$. Gracias my teacher.

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